El arte de acariciar

La caricia necesita de la ocasión, del lugar y fundamentalmente de la persona que nos corresponda
No fuerces los momentos de caricias. Permítete disfrutar y sobre todo relajarte para poder lograr que la naturalidad pueda desplegarse.
La abundante anatomía humana brinda a las parejas la oportunidad de una exploración mutua, el tacto es nuestro maravilloso aliado, nos permite anticiparnos al conocimiento pleno del cuerpo deseado.
Lei algunas una teoría bien extraña. Aseguraba que si diferentes personas te acariciaban el cuello sin que pudiera identificarlos, sentiría el mismo placer.
Siempre pense que cada caricia tiene un identificación personal y que la piel no era ciega.

Nuestro cuerpo nos viene envueltos en un traje de más de dos metros de extensión llamado Piel. La piel está dotada de millones de terminaciones nerviosas que se encargan de hacernos apreciar cualquier roce como delicioso escalofrío. Esas terminaciones nerviosas son similares a las del resto de los seres humanos, pero la energía con la que regalas esas caricias son sólo particulares e intransferibles.
No acaricias igual la tripa de un bebé que el vientre de tu amante o las manos de un anciano.
Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No se debe concentrar únicamente en las zonas erógenas comunes, ya que la piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que deber descubrir día tras día.

Acariciarse suavemente con sus labios y su lengua los lóbulos de las orejas, continuando por el cuello, alrededor de su boca, la nariz y sus mejillas. Continúe por su pecho, siguiendo lentamente sus curvas. Párese en los pezones, chupándolos y lamiéndolos con dulzura. Siga deslizando sus labios por la espalda, los costados, el vientre, la zona anal, la zona interna, los muslos, la parte trasera de las rodillas, el ombligo, los pies, etc...
También es importante morder de vez en cuando todas las zonas descritas anteriormente pero siempre con mucha delicadeza y observando la reacción de su pareja. Muchas personas disfrutan de estos mordiscos incluso durante el acto sexual.

La presión y la velocidad de las caricias es de gran importancia… si nos excedemos podríamos estropear la obra de arte que supone rozar la piel de otra persona, así que debes medir cada movimiento, impregnarlo de dulzura y mucho amor.
Cada caricia debe ser propia, original e inédita.
Cuando acaricies actúa con generosidad y siempre se recordarán.
La estimulación por pellizcos es muy gratificante y se debe realizar a través de gestos breves y simples, por todo el cuerpo de la pareja. Normalmente se utilizan los dedos pulgar e índice de la mano, aunque también es posible realizarlos con los labios. En ambos casos hay que ser extremadamente delicado en su ejecución para así obtener el efecto de excitación deseado.

Tipos de Caricias:
El estímulo del cabello produce un relax muy placentero al comienzo de la relación.

El lóbulo de la oreja, el pabellón auricular y de detrás de la oreja aumentan su sensibilidad durante la excitación sexual, pero como prólogo resultan muy sensibles a la estimulación oral.

Los nervios parasimpáticos de los párpados pueden ser estimulados con besos suaves sobre los ojos cerrados, produciendo una relajación que hace más sensible la relación.

La sensibilidad de los labios aumenta con la excitación haciéndolos muy sensibles al roce y la caricia de otros labios. La lengua permite un juego activo con las diferentes zonas del cuerpo.

Con las manos o la boca se pueden estimular, nuca, cuello y hombros, de especial sensibilidad produciendo los placenteros escalofríos.

La estimulación manual suave resulta placentera en la zona axilar y cara interna del antebrazo, pero siempre que se evite producir cosquillas. Como extensión de la línea mamaria requiere una estimulación muy suave.

La receptividad nerviosa de los dedos se utiliza continuamente para sentir las formas, texturas, y rugosidades muy adecuado para sentir el cuerpo de la pareja.
Acariciando suavemente toda la superficie de cintura y cadera se produce una estimulación suave que puede combinarse con otras de mayor intensidad.

A los lados de la columna vertebral se localizan una serie de nervios que pueden estimularse de forma muy efectiva por medio oral o manual, siempre en sentido ascendente o descendente. Frente al hueso sacro existe una zona más sensible que el resto.

Perineo, zona comprendida entre los órganos genitales y el ano resulta sensible a la estimulación manual.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Tus comentarios son importantes si te gustó
esta entrada, y que opinas de ella.

Algunos consejos:

- Esto es un blog, no un móvil, por lo tanto
no escribas tipo sms.

- No hacemos intercambios de links.

- Evita comentarios tipo, hola gran blog, mi
blog es...

-No hagas SPAM. Comentarios breves con la unica intención de dejar la dirección de tu blog será considerado SPAM.

Gracias por comentar.


Google

Buscar en Google
Buscar en este blog

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...